La Mola es la parte oriental de Formentera: una meseta a la que se sube por una carretera empinada y que acaba de golpe en acantilados sobre el mar. Arriba hay campos de cultivo, un pueblo con iglesia blanca y, al final del todo, el faro. Es la zona más tranquila y más alta de la isla.
Historia
La meseta era la zona cerealista de Formentera. Arriba el viento casi nunca para, y por eso aquí estaban los molinos que molían el grano; se conservan varios. La iglesia encalada del pueblo de El Pilar de la Mola pertenece a la misma tradición constructiva que las iglesias de Ibiza: maciza, baja, de muros gruesos. Como La Mola es alta y apartada y no hay playas en el lado del acantilado, esta parte de la isla ha seguido siendo sobre todo agrícola. El faro de la punta marca el extremo oriental de Baleares hacia mar abierto.
Qué hacer aquí
- Sube por la carretera empinada y para en el mirador de media subida, con vistas a toda la parte baja de la isla.
- Sigue hasta el faro de la punta y asómate a los acantilados sobre mar abierto.
- Visita El Pilar de la Mola, el pueblo de la meseta, con su iglesia blanca en la plaza.
- Ve al mercado artesanal del pueblo cuando esté montado.
- Busca los molinos conservados: la razón por la que aquí arriba se cultivaba grano.
- Llévate una chaqueta: en la altura casi siempre sopla viento, también en verano.
Datos
- La Mola es la meseta alta del este de Formentera y acaba en acantilados sobre el mar.
- En la punta hay un faro.
- La meseta era zona cerealista; aún quedan molinos que molían el grano.
- El Pilar de la Mola es el pueblo de la meseta, con iglesia encalada.
Ideal para
Quien busque vistas, viento y vacío, y medio día lejos de la playa.
Siendo sinceros
Aquí no hay playas: la costa es acantilado y no se puede entrar al agua. Sin moto, bici o coche cuesta llegar a la meseta, el viento casi no para y fuera de temporada hay poco abierto.

